Crónica de nuestro taller de composición

Por: Javier Alvarez

En la segunda semana del taller de composición que organizaron los alumnos de la Editora de Rec Música, contando con la presencia de la profesora y talentosa autora Dahiu Rosenblatt, se hicieron tres equipos.

Antes de iniciar, se nos citó a todos en un salón para compartir un poco la idea de lo que trataba cada una de nuestras canciones. Todas las canciones tenían como temática principal mujeres fuertes y de relaciones quebradas que te hacen crecer y ver las cosas de diferente manera. Estos temas fueron escogidos por la maestra una semana antes, obedeciendo al requerimiento de las artistas que buscaban nueva música.

Luego, antes de pasar a los salones para seguir con nuestras composiciones, la maestra Lulú Mena (estrenando una hermosa guitarra acústica) y su gran colega Dahiu, nos sorprendieron con una hermosa canción compuesta por ellas y nos contaron la excelente noticia de que una de sus composiciones es número 2 en iTunes en el apartado de música latina.

Después de estar trabajando en nuestras composiciones, bajamos nuevamente al salón para mostrar nuestras canciones a la maestra Dahiu y a la maestra Lulú para que dieran el visto bueno de lo que resultó cada canción y poder dar algunas críticas constructivas y guiarnos un poco para que posteriormente hagamos la maqueta de nuestra canción.

El objetivo final es poder mandarla a Westwood Publishing, editora musical de renombre, y posicionar nuestras composiciones para que sean escuchadas y, a lo mejor, que se queden con algún artista reconocido.

La composición es una expresión hermosa de la música que te cuenta un gran número de historias y transmite un sin fin de emociones. Componer nos abre las puertas a mundos diferentes y depende del compositor el poder transmitir lo necesario o lo que se quiere expresar a través de la música.

A mí, como alumno, me encantan estos tipos de talleres (aunque haya sido mi primero) y espero con mucha emoción que haya más por parte de la editora de Rec. Es realmente una experiencia fantástica e inolvidable.

Entrevista a Alan García

Por: Ana Rivas

Este semestre, los alumnos de octavo iniciaron sus prácticas profesionales. El año pasado, cuando nos reunieron en un salón para platicarnos al respecto, había nerviosismo y expectativa en la sala. Y cómo no, las prácticas sitúan a los alumnos en la recta final hacia la graduación, que será el siguiente paso en sus carreras.

Algunos de los practicantes están colaborando con maestros de Rec Música. Uno de estos maestros es Alan García, quien enseña varias clases de tecnología e ingeniería. Le hice algunas preguntas para saber cómo se está desarrollando la dinámica de las prácticas.

-¿Es la primera vez que tienes practicantes en tu estudio?
En Suno sí, pero antes trabajaba en Naranjada Records y tuve practicantes de otras escuelas.

-¿Cuáles son las principales responsabilidades de los practicantes?
Básicamente encargarse de la comodidad de los clientes, algunos trabajos de edición, orden y limpieza del estudio. Durante sesiones ayudar a tener todo listo para la grabación y recoger al final.

-¿Qué retos exigen las prácticas a diferencia de los de la escuela?
Lo diferente es que los proyectos son para la vida real, es decir que hay alguien pagando en espera de un buen servicio. Eso deja poco margen de error.

-¿Cómo te preparan estas prácticas para un trabajo futuro?
Antes de estar en una situación real de trabajo, la idea que tienen los alumnos son suposiciones, al estar presentes en una sesión o en el día a día del funcionamiento de un estudio o trabajo pueden saber qué esperar y cómo reaccionar. De esa manera saldrán más preparados para el futuro.

-¿Cómo te ha enriquecido la experiencia como maestro, ingeniero, etc?
El tener que explicar cosas que normalmente no tenía que explicar me hace entenderlas mejor. Además, me gusta que haya más personas que sigan sus sueños en esta industria. Mucha gente me ayudó a mí a crecer, y me gusta hacer lo mismo.

Ponte en contacto con nosotros

Síguenos: facebook youtube instagram